Abogado personal de Trump admite que pagó de su bolsillo a la actriz porno Stormy Daniels


¿Qué ha ocurrido para que el abogado neoyorquino del presidente Donald Trump, Michael D. Cohen, reconozca ahora que pagó 130.000 dólares de su bolsillo, un mes antes de las elecciones presidenciales a una actriz porno?

Un gran golpe de timón después de que Cohen defendiese sin tregua a Trump durante la campaña electoral ante las informaciones de sus encuentros con Stephanie Clifford, mantenidos poco después de que su esposa Melania Trump hubiese dado a luz a su hijo Barron en 2006.

En un principio, ‘Stormy Daniels’, nombre artístico de la actriz porno, relató su ‘affair’ con el republicano a la revista semanal del corazón ‘In Touch’ en 2011 y a la página web TheDirty.com” (Lo Sucio). Justo cuando estaba en conversaciones con diferentes medios de comunicación para volver a relatar lo ocurrido días antes de las elecciones, Cohen le pagó 130.000 dólares, a través de una empresa creada en el estado de Delaware, el cual permite abrir una sociedad sin revelar quién está detrás.

La transacción se realizó en el mismo momento en el que se hizo pública la cinta de la famosa conversación con el presentador del programa ‘Access Hollywood’, en la que se escucha a Trump lamentar que no pudo tener relaciones sexuales con una mujer casada. Sin embargo, presume de que “les cojo del coño” cuando quiero.

Esta filtración hizo encender las alarmas en la campaña del presidente ante la posibilidad de perder el “voto de las mujeres”. Entonces, Melania tuvo que conceder una entrevista al periodista Anderson Cooper de la CNN para disculpar a su marido. En cambio, con el tiempo se probó que nada de esto hizo cambiar el parecer de los votantes que se habían decidido por Trump. Todo a pesar de que estos escándalos hicieron pensar a la entonces candidata demócrata Hillary Clinton que le ayudarían el día de las elecciones.

¿Qué significa el reconocimiento del pago?

Ayer corrieron como la pólvora los comunicados que su abogado se dedicó a mandar a diferentes medios de comunicación, entre los que destacó el periódico ‘The New York Times’, el primero al que se lo hizo llegar.

“Ni la Organización Trump ni la campaña Trump fueron parte de una transacción a la señorita Clifford, y ni me reembolsaron el pago, directa o indirectamente”, escribió Cohen, consejero legal del presidente desde hace más de diez años, en su nota al periódico neoyorquino.

El pago a la señorita Clifford fue legal, y no fue una contribución o desembolso de campaña de alguien”, redactó el abogado de manera detallada con unas palabras muy similiares al texto emitido a la Comisión Federal Electoral (FEC, por sus siglas en inglés).

Fue su respuesta a la demanda presentada por el comité de vigilancia del gobierno Common Cause, que establece que el pago fue una contribución a la campaña de Trump. Algo que sería ilegal, debido a la elevada cantidad. Mientras, también se intenta determinar si la transacción se hizo llegar a través de la Organización Trump u otra persona.

De momento, parece que estas son las dos últimas vías para atacar al presidente de forma efectiva. Por ello, esta parte del caso de la actriz porno tenga de nuevo a los demócratas salivando, que desde que ganó Trump no hacen más que buscar alternativas para plantear un ‘impeachment’ (moción de censurar) o, al menos, avergonzar al presidente. Pero da la sensación de que ya se ha encargado su abogado de aguarles la fiesta al asumir toda la responsabilidad del pago.

Todavía así, sólo el representante legal neoyorquino sabe si efectivamente pagó porque quiso, sin consultar al presidente, a la actriz porno justo antes de conceder nuevas entrevistas sobre sus encuentros. Pero, con su comunicado, deja claro que todo lo hizo sin consultar al presidente, al cual de esta forma exonera de cualquier culpa. ¿Y si se demuestran que fueron contribuciones ilegales? Probablemente, el consejero legal sólo tendrá que pagar una multa.