Exsecuetrados de las FARC vuelve a subir al helicóptero que los devolvió a la libertad


Medellín, 13 jul.- Dos militares colombianos rescatados del secuestro durante la «Operación Jaque» volvieron hoy a subir al helicóptero que los devolvió a la libertad hace más de nueve años como una muestra de su resiliencia y para contar la historia del conflicto con la guerrilla de las FARC.

El sargento mayor retirado José Ricardo Marulanda no vaciló para abordar el helicóptero MI-17 exhibido en la feria aeronáutica colombiana F-AIR 2017, que se realiza en el aeropuerto José María Córdoba de Rionegro.

Allí, el exsecuestrado fue directo a la silla que ocupó durante el viaje que puso fin a diez años de cautiverio ante la mirada desprevenida de los asistentes a la feria.

«Por segunda vez me subo a este helicóptero. Me sirve para ir olvidando todas esas secuelas que deja el secuestro. La resiliencia es una de las partes que lo hace a uno volver a la realidad», dijo a Efe Marulanda sentando en el mismo lugar y junto a las fotografías de los 15 rehenes liberados.

El 2 de julio de 2008 la «Operación Jaque» del Ejército colombiano rescató en el departamento del Guaviare a la excandidata presidencial Íngrid Betancourt, a tres contratistas estadounidenses y a once militares y policías colombianos que estaban secuestrados por las FARC.

En el helicóptero, que recrea con una escenografía esa operación histórica, el sargento se cruzó con unas cadenas en el suelo: «ojalá las nuestras hubieran estado tan limpias», soltó para luego reflexionar sobre la motivación que lo hizo regresar al espacio donde volvió «a la vida».

Marulanda, con la tranquilidad que le brinda el retiro y estar dedicado a compartir con su familia, contó que después de nueve años solo hay «gratitud» por esa operación que «le devolvió la alegría a 15 familias y la confianza a 40 millones de colombianos».

Subido en el máximo símbolo de la «Operación Jaque», donde se reencontró con algunos de los militares que participaron en el rescate, reafirmó su «orgullo» por el Ejército y su país.

«Nos vemos esporádicamente», comentó sobre sus compañeros de cautiverio, entre ellos el teniente coronel Raimundo Malagón, quien también aprovechó su visita a la feria aeronáutica F-AIR 2017, una de las más importantes de América Latina, para revivir un momento que, como militar, aún infla su pecho.

«Sigo vinculado con el glorioso Ejército, sigo haciendo patria», expresó a Efe Malagón con la misma firmeza con la que nueve años atrás habló frente a la cámara de un supuesto equipo periodístico, que en realidad hacía parte del grupo de rescate, para mostrar su indignación por una década de cautiverio en la selva colombiana.

«Sigo así, ¡firme!», acotó al retroceder en el tiempo, para concluir, con su fotografía en la mano y junto a su esposa, que esa operación, «una de las más exitosas del mundo», significó «volver a vivir, fue el regreso a la vida».

Destacó la importancia de «remembrar» a través del helicóptero ese rescate del que no había precedentes, pues como víctima de la violencia aún puede seguir llevando un mensaje.

«Quiero que el mundo entero conozca la verdadera historia de este conflicto. Los mejores testigos somos quienes padecimos el flagelo del secuestro durante diez largos años», declaró.

Aunque no fijó su posición frente al momento que vive Colombia con la firma del acuerdo de paz con las FARC, Malagón indicó que hay «una transformación al interior de nuestro Ejército. Lo más importante es que seguimos creciendo». EFE


Salir de la versión móvil