AL TOQUE: La Inercia de la Victoria


Por Guillermo Jabba

El resultadismo esquizofrénico que padece nuestra cultura futbolística nos obliga a mantener celosamente lo ganado. Quizás de esa necesidad provenga la sentencia “Equipo ganador no se toca”.

En Colombia ésa parece ser la consigna. De ser así de sencillo, la labor del director técnico debería parecer pan comido. Pero existe un trecho muy largo del dicho al hecho, por lo que no podemos pasar por alto varios detalles:

  • El rival también podría estar repitiendo una nómina ganadora. En ese caso, ¿Cuál de los dos debería ganar?
  • Cada rival es un universo distinto. Por tanto pueden requerirse soluciones diversas para derrotarlos.
  • El biorritmo de cada jugador es variable a lo largo de un torneo. Es un deber del cuerpo técnico estar al tanto de la situación de cada uno de los integrantes del equipo, y relevarlos de ser necesario para preservar el nivel de juego colectivo.

A la luz de estos pequeños detalles, Colombia deberá intentar conservar el engranaje colectivo que tanto le ha costado conseguir. Para ello, debe descubrir la clave de su funcionamiento: ¿Ha identificado el cuerpo técnico la razón de la contundente victoria ante Polonia? Existen varias razones, tan íntimamente complementarias, que no deben analizarse por separado:

  • La presencia de Quintero, que conecta el potencial individual de James y Cuadrado, contribuye a la posesión y eleva el volumen de juego ofensivo, para beneficio de Falcao.
  • La alineación de un solo volante de marca neto, llámese barrios o Sánchez; que permite ubicar como complemento a jugadores con mejor trato del balón, como Matheus Uribe.
  • En conclusión, la elección y correcta distribución de jugadores de alto perfil técnico con vocación de buen uso de la pelota, nos ha permitido retomar la iniciativa y el protagonismo de antaño; al igual que la posesión del balón nos permite defendernos de los ataques rivales, y evitar confrontaciones físicas, en donde no somos fuertes.

Esa última es la clave para vencer a Senegal. Su talla, potencia y plasticidad los aventaja físicamente. El buen uso del balón nos permitirá esconderles la pelota para defendernos con ella; y explotar el espacio libre para hacerles daño.

Más allá de los nombres que elija finalmente el entrenador, hoy como hace 4 años, el talento y la asociación seguirán siendo nuestras principales armas para encontrar el camino a la victoria.

#VamosColombia