Acusan a Monsanto de vender un químico contaminante


Documentos demuestran que Monsanto continuó comercializando bifenilos policlorados (PCB) ocho años despues de comprobar sus consecuencias tóxicas para la salud.

Bill Sherman, fiscal general adjunto del estado de Washington, EE.UU., lleva adelante una demanda contra la multinacional Monsanto, actualmente propiedad de Bayer. El funcionario acusa a la empresa de haber producido y vendido durante años bifenilos policlorados (PCB), a sabiendas de sus efectos perjudiciales para la salud.

La demanda se asienta en más de 20.000 memorandos internos, minutas de reuniones, cartas y otros documentos que han salido a luz recientemente. La mayoría de ellos fueron obtenidos gracias a Posion Papers Project, una iniciativa que busca develar “la historia oculta” de la producción de químicos y pesticidas en EE.UU.

“Si son auténticos, estos registros confirman que Monsanto sabía que el PCB era dañino para el medio ambiente, y siguió vendiéndolo a pesar de ello”, declaró Sherman al diario británico ‘The Guardian’. La empresa “conocía los peligros, pero los escondió al público para obtener ganancias”, añadió.

 La compañía, quizá la mayor multinacional en el ramo agroalimentario, enfrenta no sólo la demanda del estado de Washington, sino también procesos judiciales iniciados por autoridades de otras localidades estadounidenses, como Spokane, Long Beach, Portland, San Diego, San José, Oakland y Berkeley. En caso de que ser encontrada culpable, la sanción recaerá sobre la empresa alemana Bayer, que compró Monsanto el año pasado.

Todo legal

Scott Partridge, vicepresidente de estrategia global de Monsanto, afirmó en el mencionado artículo de ‘The Guardian’ que “hace más de 40 años”, su compañía “voluntariamente detuvo la producción y venta de PCB antes de cualquier requisito federal para hacerlo”.

Según Partridge, durante los años en que esa sustancia se fabricó “era un producto legal y aprobado, utilizado en muchas aplicaciones útiles”, por lo cual la empresa no tendría “ninguna responsabilidad por la contaminación causada por aquellos que usaron o descargaron PCB en el medio ambiente”.

Efectivamente, el PCB no fue prohibido totalmente en EE.UU. hasta el año 1979, cuando se determinó que generaba distintos tipos de enfermedades -entre ellas cáncer- y daño ambiental. Monsanto había dejado de fabricar el producto en 1977. Sin embargo, la investigación del fiscal del estado de Washington descubrió que ya ocho años antes, en 1969, documentos internos de la empesa alertaban sobre estos peligros.

“Daños al sistema ecológico por contaminación de PCB”

Uno de los informes de la compañía, titulado “Daños al sistema ecológico por contaminación de PCB”, apuntaba que “la evidencia demuestra la persistencia de estos compuestos y su presencia en el medio ambiente”. Sin mayores consideraciones epidemiológicas, se asentaba allí la posibilidad de que le fueran incoadas a la empresa “demandas directas”, ya que los clientes que usaban el producto no habían sido “notificados oficialmente sobre efectos conocidos, ni [nuestras] etiquetas llevan esta información”.

Finalmente, en sus conclusiones el documento brindaba tres posibilidades: “No hacer nada”, “descontinuar la fabricación de PCB” o “responder de manera responsable”, admitiendo la contaminación y tomando medidas al respecto.

Otros textos y documentos, revelados por investigaciones internas, hacen ver que la empresa decidió endilgar a las autoridedes gubernamentales de EE.UU. la responsabilidad de probar “caso por caso” y, entretanto, seguir vendiendo el producto durante otros ocho años, a pesar de ser el potencial causante de “un problema ecológico mundial”.


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