La economía china crecerá un 6,5 por ciento en 2018


China espera un crecimiento económico en 2018 de “alrededor del 6,5 por ciento”, después de que el año anterior fuera del 6,9 por ciento, informó hoy el primer ministro, Li Keqiang, al comenzar el Congreso Nacional del Pueblo en Pekín.

Al contrario que el presidente estadounidense, Donald Trump, que hace unos días anunció aranceles para las importaciones de acero y aluminio, el jefe de Gobierno chino anunció una bajada de las tasas para las empresas extranjeras que exporten a China.

También anunció una reducción de los aranceles a los vehículos y a “algunos productos cotidianos”. Asimismo, Li Keqiang volvió a prometer una mayor apertura del mercado del país, un anuncio que fue recibido con escepticismo por los expertos.

Mientras que muchas empresas extranjeras consideran que sus condiciones en China son cada vez más complicadas, el primer ministro aseguró que se mejorará el acceso a sectores como el de las telecomunicaciones, la medicina, la geriatría y la educación. “China se compromete con el fomento de la globalización económica y la protección del comercio libre”, dijo.

En general el primer ministro consideró que la economía china se encuentra en una “fase decisiva de transformación”. El país se enfrenta a “riesgos y desafíos, algunos previsibles, y otros no”, añadió.

Li Keqiang dijo que tratarán de reducir la sobrecapacidad en la industria del carbón y el acero. Además, las empresas estatales endeudadas serán liquidadas y se aumentará la inversión en las nuevas tecnologías.

También se espera que se produzcan avances en las descontroladas deudas del país, según el informe de cuentas presentado por el primer ministro. Como muestra de la disposición a ahorrar del Gobierno, el techo de déficit público se reducirá un 0,4 por ciento hasta el 2,6 por ciento del producto interno bruto (PIB) en comparación con el año pasado.

Li Keqiang agregó que en las instituciones financieras se deberán reforzar los controles de riesgos y que se deberán mejorar las normas para la banca en la sombra, los negocios financieros en Internet y las sociedades de participación financiera. dpa