La apuesta de Fernando Alonso, pasaporte internacional para la IndyCar

Madrid, 6 may (EFE).- La apuesta del bicampeón mundial de Fórmula Uno español Fernando Alonso por correr esta temporada las 500 Millas de Indianápolis se ha convertido en un pasaporte internacional para el campeonato estadounidense IndyCar, que ha suscitado un interés extraordinario fuera de Estados Unidos gracias al asturiano.

Así lo confirmaron los más de dos millones de usuarios que visionaron los primeros tests del piloto asturiano a bordo del McLaren-Andretti-Honda en el Indianápolis Motor Speedway, y las impresiones del director ejecutivo de la categoría, el estadounidense Mark Miles.

Para el dirigente del campeonato de monoplazas estadounidense, la llegada de Alonso ha sido más que el golpe de efecto de la edición 101, y el interés por el bicampeón español ha provocado ya un primer efecto inmediato en las ventas internacionales de entradas, en una carrera que congrega 350.000 aficionados solo el día de la prueba, 550.000 durante todo el fin de semana.

“Aunque el año pasado ya colgamos el cartel de ‘no hay billetes’ y viene mucha gente, hemos notado un incremento valorable en la venta internacional de entradas fuera de Estados Unidos, que probablemente corresponda a aficionados a la Fórmula Uno”, explicó Miles durante su visita a la sede central de la Agencia EFE en Madrid.

Por ello, la organización ya ha puesto en marcha en colaboración con McLaren una serie de productos de merchandising de la escudería inglesa y del propio Alonso, que esperan estén disponibles el 28 de mayo en el óvalo de Indianápolis.

No obstante, Miles pone el foco de los beneficios de la llegada de Alonso no en lo inmediato, sino en el largo plazo.

“Se trata de una gran oportunidad de reenganchar a ‘fans’ que habían oído hablar de las 500 Millas pero quizás no sabían qué era exactamente la carrera, y que ahora podrán entender la forma de correr, no solo en Indianápolis, sino en la IndyCar en general. Es algo que está pasando, los números del ‘streaming’ son un buen ejemplo”, destacó Miles.

Por otra parte, el campeonato IndyCar tiene dos desafíos concretos a futuro para los que el impacto mediático de la llegada del asturiano tiene un efecto beneficioso.

En primer lugar, la venta de los derechos televisivos de la competición a partir de la temporada 2018, cuando finalizan los contratos actuales. “A finales de este año estarán en el mercado para las temporadas a partir de 2019 y estar en la mente de la gente es importante para nosotros”, señaló el estadounidense.

Esto se une a la expansión internacional que planea la dirección de la IndyCar, que suele empezar a mediados de marzo y termina en septiembre con solo una carrera fuera de Estados Unidos, en Toronto (Canadá), y baraja tener dos carreras fuera del continente norteamericano.

“Creemos que hay un hueco para dos carreras internacionales al principio de la temporada. Al ser en febrero tenemos que mirar en el hemisferio sur, hay intereses en África, Oriente Medio, Sudamérica, Australia y el sur de China. También hemos llegado a pensar si hay algún lugar en España lo suficientemente cálido en febrero, pero entendemos que lo normal es que en Europa el clima no lo permita”, comentó Miles en su visita a EFE.

“La participación de Alonso incrementa el interés fuera de Estados Unidos y mejora las opciones que tenemos de hacer carreras internacionales”, añadió el director ejecutivo de la IndyCar.

A nadie se le escapa que en la llegada de Alonso a las 500 Millas se ha hecho más sencilla con el cambio de dueños en la Fórmula Uno, ahora regida por la empresa de comunicación estadounidense Liberty Media Corp, propiedad de John Malone, que puso al frente de la competición a Chase Carey, exdirector operativo del grupo 21st Century Fox.

Miles reconoce que es pronto para ver cómo cambia la relación entre IndyCar y Fórmula Uno, ya que aún no conocen la estrategia de Liberty en cuanto a las carreras en Estados Unidos -esta temporada solo hay una, en el Circuito de las Américas de Austin (Tejas)-, pero advierte que ven la relación entre ambas como un juego en el que ambas suman.

“Nuestro punto de vista es que las carreras son nuestro negocio, que es bueno para la IndyCar que a la Fórmula Uno le vaya bien y viceversa. Esperamos que tengamos varias maneras de colaborar en el futuro”, finalizó Mark Miles, director ejecutivo del campeonato IndyCar.