El gran puerto del Caribe ya


Por: Diego Armando Ramírez Hernández*

El pasado 18 de octubre se firmó la constitución de la RAP, Región Administrativa y de Planificación del Caribe, y el sueño de la integración logística entre las tres joyas de la Corona Portuaria de la Región: Barranquilla, Santa Marta y Cartagena comienza a gestarse. Esto trae consigo una serie de requisitos y necesidades logísticas que, de llegar a ser realidad, tendrían un impacto directo en la competitividad del país.

Lo primero es crear el Gran Puerto Caribe, donde cada ciudad puerto tenga una especialidad de acuerdo a las zonas del país en su área de influencia ya que, entre las tres abarcan la mayor parte del territorio colombiano. Para esto, tendríamos que convertir los puertos de Barranquilla y Santa Marta en Clúster multipropósitos, con terminales especializados de acuerdo a cada tipo de carga, concentrar el tráfico de contenedores en el Puerto de Cartagena, todo esto articulado a un sistema logístico conectado con el resto del país.

Este sistema logístico implica entre otras cosas, conectar Buenaventura y Cartagena a través de una ruta marítima de cabotaje para el aprovechamiento de la distancia entre Asia y Colombia a través del Pacifico, la reactivación de la red ferroviaria colombiana ampliando su cobertura, la recuperación de los caminos terciarios y veredales y la tan esquiva, navegación en el Rio Magdalena y el Canal del dique, incluyendo la canalización hasta las desembocaduras ampliando su profundidad.

Entonces, podríamos establecer regiones económicas conectadas por medio de plataformas logísticas intermodales con parques industriales, incluso con categoría de zona franca para reducir así, los tiempos y tramites aduaneros en los puertos, por tanto, se aprovecharían las distancias económicas de los medios de transporte y se lograría evitar la competencia por la carga entre estos puertos.

Estas plataformas deben estar cerca a los grandes centros industriales del país y de los productores primarios con el fin de acercar los servicios de transporte terrestre de carga y a las economías de escala a los campesinos aumentando la rentabilidad de cada cosecha y a su vez, generar la suficiente carga para que los camioneros puedan realizar un mayor número de viajes en recorridos cortos y con mayor ganancia para ellos, contrario a las grandes distancias que se recorren en la actualidad, así la entrada en escena del transporte ferroviario y la navegación a través del rio Magdalena no tendría un impacto negativo en estos transportistas.

En las ciudades puerto, es menester continuar con el establecimiento de Zonas de Actividades Logísticas Intermodales con conexión a los terminales aéreos de carga, que faciliten el cargue y descargue disminuyendo los tiempos de espera de los transportistas terrestres. De ser esto una realidad la RAP CARIBE alcanzaría su objetivo de integración, crecimiento y desarrollo económico, reducción de pobreza y desigualdad en la región, con un ingrediente extra, el incremento de la competitividad del país en general.

Otro requisito importante es la constitución de una única autoridad portuaria, encargada de la administración portuaria, vigilancia y control, mantenimiento de los canales de acceso, la promoción del Gran Puerto Caribe, entre otras cosas. Ejemplo de estas dinámicas las encontramos en los puertos europeos como el Puerto de Marsella-Fos, el cual es la integración de tres puertos, cada uno con una especialidad e interconexión con el interior de Francia y Europa.

Para la creación de esta Autoridad Portuaria del Gran Puerto Caribe, existen muchos obstáculos a vencer, como la división entre las instituciones que regulan, vigilan y administran la actividad portuaria en el país las cuales, nos ha negado la oportunidad de tener una autoridad portuaria única nacional y una por cada puerto, en comparación con otros país y ciudades puerto, estamos atrasados y esto ha generado muchas dificultades para la optimización en infraestructura y procesos logístico portuarios.

Por ejemplo, el canal de acceso del Puerto de Barranquilla cuenta con una profundidad escasa para muchos barcos que podrían tener a Barranquilla dentro de su transito regular. Este problema no se ha podido solucionar en su totalidad pues, la autoridad portuaria colombiana está dividida en muchas instituciones que carecen de fronteras claras en sus funciones luego, cuando se requiere asumir responsabilidades apelan a la independencia institucional y “tiran la pelota” a otra.

Además, una única autoridad portuaria fortalecería las acciones de mercadeo portuario. Agencias como Rotterdam Port Promotion Council, Valencia Port, Bremen Port Promotion Association y Hafen Hamburg Marketing, se encargan de la promoción y las relaciones publicas de todos los agentes y servicios portuarios, no solo de los terminales de carga, sino, también, agentes de aduanas, pilotos prácticos, operadores portuarios, transportistas, entre otros.

También, prestan servicios de consultoría en servicios logísticos a los usuarios del puerto permitiéndoles escoger la mejor opción de acuerdo al tipo de carga que movilizan. Este tipo de acciones, genera servicios adicionales que en la actualidad los puertos colombianos no prestan y, de paso, acabar con el canibalismo comercial que impera en la actualidad en los terminales del Puerto de Barranquilla.

Desafortunadamente la realidad política del país hace ver esto como una utopía. Los gobiernos de turno parecen no preocuparse por acciones que solucionen totalmente las necesidades logísticas y de competitividad del país, donde productores, campesinos, transportistas y todos los consumidores podamos beneficiarnos.

Este último gobierno “intento actualizar” la malla vial para reducir los tiempos de recorrido de los camiones y con esto, mejorar la competitividad, pero esto solo son paños de agua tibia a una enfermedad que, en su afán de favorecer a unos cuantos, ha destruido sistemáticamente ese aspecto que tanto nos ha perjudicado en el desarrollo económico del país.

Espero como logístico que todo esto no quede solo en las palabras e ideas, sino que quienes lideran la RAP CARIBE, tengan la visión no solo de integrar la región, sino aprovechar las ventajas de ello y, con nuestra amada región como punta de lanza, impactar directamente en el desarrollo económico y en la competitividad del país.

*Administrador Marítimo y Portuario