Ampliación de puerto en Cartagena respeta el medioambiente según constructor


Cartagena, 22 feb.- La compañía portuaria Compas defendió hoy el proyecto de ampliación de su terminal marítimo en la bahía de Cartagena mediante un relleno al asegurar que la obra fue diseñada “con los más altos niveles de calidad para que se respete el medioambiente”.

Así lo explicó a Efe Alberto Jiménez, presidente de la Compañía de Puertos Asociados S.A. (Compas S.A.), quien detalló que además se elevarán “las condiciones socioeconómicas de las comunidades involucradas”.

“Los temas ambientales, los de los pescadores y las necesidades socioeconómicas de las comunidades que están en el área de influencia están identificados y tratados y, además, se argumentó la manera cómo van a ser atendidas de conformidad con un estudio de impacto ambiental que se solicitó a la firma (consultora) Aqua&Terra”, dijo Jiménez.

La ampliación que Compas quiere hacer, con una inversión total de 200 millones de dólares, consiste en adaptar de capacidad de su terminal marítimo para responder a las nuevas dinámicas del tráfico portuario.

El ambientalista Rafael Vergara señaló esta semana que “tiene que haber definiciones por parte del Estado muy claras de cuál es el límite de uso de las aguas de la bahía y cuál es el fundamento jurídico que permite seguir rellenando el cuerpo de agua”.

 

El presidente de Compas respondió que, si bien el estudio sugiere la manera en que deben atenderse los asuntos relacionados con la obra, será la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) la que dé el visto bueno y determine “cuál es el tipo de compensaciones” que deberán hacer “a nivel medioambiental y socioeconómico con las comunidades en el área de influencia”.

“Se realizarán proyectos productivos de pesca, inversiones en educación, capacitación y recreación”, dijo.

Añadió que también tienen prevista la construcción de escenarios deportivos y el fortalecimiento del apoyo que dan a los colegios y escuelas de las comunidades cercanas, entre otros programas sociales.

Jiménez también afirmó que “las comunidades impactadas por el proyecto, como son la de El Zapatero, Manzanillo y Bosque Central están aprobando ciento por ciento el proyecto”.

En relación con la seguridad del tráfico marítimo, explicó que los barcos de contenedores que lleguen al Compas, “transitarán exclusivamente por el canal sur y se ubicarán” en esa área del puerto.

De ese modo, no pasarán por el canal norte “que es el que actualmente utilizan los barcos que transportan granos y que es el que está más cercano al terminal de la Sociedad Portuaria”.

Sobre el área de mangle de 1,2 hectáreas que habría que trasladar, Compas espera que tenga diez veces su tamaño actual.

“Nos basamos en el concepto de la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique) que dice que en particular ese mangle es removible”, agregó.

El presidente de Compas destacó que “el proyecto será un polo de empleo muy importante para Cartagena pues en la etapa de construcción se generarán no menos de 500 empleos entre directos e indirectos y otros 500 más cuando comience la etapa operativa del proyecto.

Compas S.A. está integrada por West Street Infrastructure Partners III, un fondo de inversión administrado por Goldman Sachs y Southern Port Holding Inc., esta última conformada por la familia Echavarría Obregón y el Grupo Ership de España.

El proyecto está a la espera de la obtención del licenciamiento ambiental por parte de la ANLA que mañana viernes realizará en Cartagena una Audiencia Pública Ambiental para escuchar a las partes interesadas. EFE